Una nueva oleada de despidos masivos de empleados públicos

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La mañana del miércoles se despachó con centenares de despidos en Trabajo y Hacienda, dos de los principales ministerios nacionales. Por la protesta en la cartera de Prat Gay tuvo que mudarse el anunció del tarifazo. Los trabajadores de la cartera laboral movilizados compartieron acto con el G23.

Andrés Ibarra, al frente del Ministerio de Modernización, se había puesto como plazo el 31 de marzo para revisar un total de 30.000 contratos de empleados públicos.
En las horas siguientes, y pese a la multitudniaria vigilia realizada en Plaza de Mayo, cientos de trabajadores ya recibieron sus telegramas de despidos y se espera que haya más despidos en los próximos días, que pasaran a engrosar la lista de trabajadores que se quedan sin empleo desde que comenzó el gobierno de Mauricio Macri.
El gremio no tardó en movilizar y ayer miles de trabajadores salieron a la calle con la consigna de defender los puestos de trabajo.
De la marcha participaron delegaciones de ATE de Hacienda y Finanzas, Trabajo, Salud, Anses, Planificación (Interior y Obras Públicas), Justicia y DDHH, Agricultura, Desarrollo Social, Inaes, Superintendencia de Servicios de Salud, Instituto Geográfico Nacional y Archivo Nacional, entre otros.
Adhirieron trabajadores desplazados del Centro Cultural Kirchner, estudiantes secundarios, la FUBA, los judiciales del Sitraju, el Hospital Posadas y el MST.
Los trabajadores se concentraron pasado el mediodía frente al Ministerio de Modernización ubicado en Diagonal Norte al 500, pero Ibarra, sabiendo de esto, decidió mudarse bien temprano a las oficinas de la petrolera Shell, ubicada a dos cuadras para no aguantar una nueva protesta en su contra.
La movilización encaró por el cruce de Diagonal Roque Sáenz Peña, Rivadavia y San Martín.
Las numerosas columnas de ATE avanzaron todos juntos con cantos, bombas de estruendo y bombos para hacer escuchar su reclamo en la Capital porteña. Ya entrada la tarde, cada grupo de estatales enfiló rumbo a sus respectivos ministerios para realizar asambleas con sus delegados y definir qué hacer a partir de ahora.
La columna que se dirigió al Ministerio de Trabajo se unió a la de los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América, que aguardaba en la calle Alem. “Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode, se jode”, fue el grito de guerra que se escuchó en ese momento.
Mientras tanto, la masacre continua: estado de alerta en Trabajo tras el envío de 235 telegramas de despido. Luego de la marcha de ayer, los empleados ingresaron al Ministerio donde realizaron asambleas para definir el reclamo contra el ministro Jorge Triaca, quien, además, sigue sin dar respuesta sobre el conflicto de los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América, que ya lleva cuatro meses de duración.
“Existe una demonización del empleado público. Dicen que somos ñoquis mientras despiden a ocho abogados que prestaban un servicio de asesoramiento gratuito a los ciudadanos”, contó ayer por la tarde Victoria Freire, de la Junta Interna de ATE.
Freire sabe que lo peor está por venir: “Mañana (por hoy) esperamos que sea el peor día. Creemos que van a aparecer vallas en las puertas para impedir el ingreso de los despedidos, la misma modalidad que utilizaron en otros ministerios para despedir compañeros”.
En Trabajo, los compañeros le reclaman a Triaca que se abra una mesa de diálogo para negociar el freno de los despidos.
La Junta Interna del ministerio de Hacienda también fue protagoista de la jornada con una respuesta masiva de los trabajadores frente a los 100 despidos que también se conocieron en el día de hoy. Allí también se produjeron asambleas y actividades propias como preámbulo de la movilizaicón colectiva a Modernización.
El brutal ajuste que se aplica sobre los trabajadores persigue el objetivo de reducir el él déficit fiscal sin contemplar, de ningún modo, la situación de los propios trabajadores y los programas para los que trabajan.«

 

 

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Sol líneas aéreas: dos meses en el limbo para despedir 220 trabajadores

Pasaron dos meses de angustia para los trabajadores de Sol líneas aéreas. Dos meses en los que jugaron con las ilusiones de 220 trabajadores y que hoy recibieron sus telegramas de despidos.
Según un comunicado de la Asociación del personal técnico aeronáutico de la República Argentina, las empresa rosarina ha anunciado la finalización de sus operaciones, dado que los “múltiples intentos por reactivar el negocio y mantener las fuentes del negocio resultaron infructuosos”.
El grupo aéreo de capitales bolivianos que estaba negociando (Amaszonas) finalmente desistió de la compra, aduciendo que no pueden competir con la llegada al país de Avianca. La aerolínea colombo-brasilera perteneciente al Synergy Group, a la cual el gobierno nacional acaba de autorizar la compra de la línea aérea privada nacional Macair Jet, para que comience a operar en la Argentina.
Los 220 trabajadores dejados cesantes efectuaban labores en una empresa aérea privada nacional, y realizaban tareas productivas genuinas. No tenían puestos políticos, no eran “ñoquis”. Son las víctimas y no los culpables de malas administraciones y de maniobras ilícitas, concretadas en el Acuerdo de Cooperación que la compañía SOL tenía con Aerolíneas Argentinas, que por ruinoso para sus intereses nuestra aerolínea de bandera debió cancelar; aunque los ex funcionarios responsables siguen sin ser enjuiciados ni denunciados ante la Oficina Anticorrupción.
El gobierno nacional no puede ser un simple actor pasivo ante hechos de estas características, si no sería un facilitador de despidos. Su deber es actuar activamente para lograr que otras aerolíneas nacionales, den trabajo a esos 220 trabajadores. Es imposible lograr pobreza cero, con más desempleados.
En consecuencia, la Asociación del personal Técnico Aeronáutico resuelve: -Continuar con su Estado de Alerta por la crisis laboral de la empresa SOL Líneas Aéreas. -Exigir el pago completo del sueldo de marzo de 2016, a todos sus trabajadores. -Exigir el pago completo, en una sola vez, de todas las indemnizaciones correspondientes. «

A 40 años del golpe ARGRA vuelve a poblar las calles de memoria con fotos únicas

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La Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina volvió a grabar las paredes de distintos puntos del país con una colección única de fotografias captadas hace cuatro décadas. Una nueva experiencia de intervención urbana que recupera algunos trazos de la campaña que hicieron los fotoperiodistas para conmemorar la rebelión popular del 20 de diciembre de 2001.

 

La Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) volvió a experimentar un registro urbano del fotoperiodismo que acuñó luego de 2001, cuando las escenas más dramáticas de la rebelión popular que forzó la renuncia de Fernando De la Rúa volvieron a poblar las calles de Buenos Aires de la mano de los compañeros fotógrafos que captaron, arte y oficio mediante, momentos inolvidables del dolor y la resistencia de un pueblo en la calle. Este viernes, la asociación que los reúne desde hace más de medio siglo, volvió a marcar a fuego las calles porteñas, pero con una selección de fotografías captadas durante la última dictadura militar. La actividad artístico fotográfica urbana, esta vez, fue realizada en el Espacio para la Memoria que esta emplazado en el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “El Olimpo” del barrio porteño de Flores. La experimentación consistió en llevar a tamaño de mural , tres impactantes y significativas imágenes elegidas por la asociación, con motivo de la conmemoración de los 40 años de Golpe cívico militar, iniciado en 1976, y que inauguró la más sangrienta dictadura de la historia argentina.
La pegatina de las fotografías seleccionadas son parte de la campaña “76.16 40 años Nunca Más”, y fueron colocadas en los muros exteriores del ex centro de detención. El Olimpo fue un centro clandestino ubicado en el oeste de la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en el barrio de Flores, cercano al Parque Avellaneda, delimitado por las calles Olivera, Ramón Falcón, Lacarra, Fernández y Rafaela. Este espacio de detención, tortura y exterminio funcionó desde agosto de 1978 a enero de 1979. En esos seis meses, fueron alojados 700 detenidos de los cuales solamente sobrevivieron 50.
Las tres fotografías operan como testimonios contundentes de lo que fue el terrorismo de estado en Argentina. A partir de ellas se puede reconstruir y sostener la memoria colectiva, atravesando el presente con plena conciencia del valor de la libertad.
En el acto organizado por Argra estuvieron presentes dos de los tres autores de las obras seleccionadas: Eduardo Longoni (autor de “Militares argentinos durante la dictadura”, 29 de mayo de 1981) y Pablo Lasansky (autor de “Represión a la marcha obrera a la CGT”, 30 de marzo de 1982); mientras que Daniel García (autor de “Familiares desaparecidos frente a la Casa Rosada”; 28 de abril de 1983) no pudo asistir porque tiene residencia en el exterior.
Sin embargo, las actividades continuarán todos los días hasta el 24, inclusive. Y no sólo se trata de una acción artístico urbana estrictamente circunscrita a los reporteros gráficos. ARGRA lanzó una propuesta abierta a la comunidad toda para realizar estas intervenciones por el 40 aniversario del golpe cívico militar.
Los archivos de las fotografías están disponibles y pueden descargar desde el Facebook de ARGRA e imprimirse en cualquier dispositivo, en hoja tamaño A4 o A3. La invitación es que las fotos sean pegadas en las paredes de distintos barrios de todo el país, o sobre un afiche para llevarlas a la manifestación que se llevará a cabo el Día Nacional de la Memoria. Otra escala de estas intevenciones se concretó en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), en el barrio porteño de Núñez, dentro del marco comprendido por los actos conmemorativos del inicio del golpe cívico militar de 1976.
Mientras los socios de ARGRA realizaban la intervención con las fotografías conmemorativas, se acercó Félix Díaz, el cacique Qom de la Colonia La Primavera de Formosa, quien se fotografió junto a los murales. Díaz se encuentra dentro del predio de la ex ESMA, junto a un grupo de 40 compañeros, acampando en protesta luego del fracaso de la reunión mantenida con el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, en torno al reconocimiento de la Mesa Nacional y que conformaron para presentar sus problemáticas ante el Gobierno de Mauricio Macri

 

 

Tiempo vuelve a imprimirse en un día histórico

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El 24 de marzo, a 40 años del Golpe Cívico Militar, volverá a salir el diario en papel en una edición especial, a cargo de sus trabajadores, que se venderá en distintos puestos a lo largo de Av. de Mayo y en la Plaza.

Después de 48 días de lock out patronal, Tiempo Argentino llegará a las manos de sus lectores. El jueves, el diario volverá a editarse e imprimirse en papel por una decisión de sus trabajadores y gracias al apoyo de organizaciones políticas, sociales y sindicales y las personalidades del arte y la cultura que apoyan la pelea por la continuidad del medio y observan con preocupación el acallamiento de miradas y perspectivas críticas. Volveremos a apelar a todos para que la venta de cada ejemplar se convierta en un aporte al sostenimiento del diario.
La redacción de Tiempo sigue viva a pesar de los incumplimientos empresarios de Sergio Szpolski, Matías Garfunkel y Mariano Martínez Rojas que acumulan una deuda salarial de tres meses y una persistente política de vaciamiento que obligó a los trabajadores a mantener una permanencia pacífica e ininterrumpida en defensa de los puestos laborales.
Con el mismo compromiso con la lucha por Memoria, Verdad y Justicia que transmitieron sus páginas durante seis años, Tiempo volverá a la calle un día especial. La jornada del 40 aniversario del golpe cívico-militar nos reunirá otra vez con nuestros lectores a través de una edición con informes, entrevistas y testimonios producidos y editados con la rigurosidad profesional de siempre de periodistas, diseñadores y reporteros gráficos, comprometidos con la idea de que el trabajo es un derecho humano.
El diario tendrá un precio de tapa de 20 pesos y podrá adquirirse en los 10 puestos de venta distribuidos a lo largo de la Avenida de Mayo y la Plaza de Mayo, lugares cedidos por los organismos de Derechos Humanos y partidos políticos organizadores de las dos marchas por el Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia que se realizarán en la Ciudad de Buenos Aires.
La impresión estará a cargo de Gráfica Patricios por medio de un inédito acuerdo solidario y la distribución y venta será responsabilidad de los trabajadores con el apoyo de personalidades como Victor Hugo Morales y Daniel.Tognetti, entre otros. «

Lombardi, acorralado, tuvo que hablar del vaciamiento del G23

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El titular del Sistema Nacional de Medios Públicos estuvo en un programa de televisión donde fue indagado acerca del conflicto que enfrentan los empleados de Tiempo Argentino y Radio América frente a una patronal que adeuda tres sueldos y medio aguinaldo. “La plata debe ir a los trabajadores y no a los empresarios”, dijo pero no ofreció una respuesta concreta.

 

“Cuando se normalice el tema de la pauta publicitaria del Estado, la plata debe ir directamente a los trabajadores y no a los empresarios”. La frase pertenece al titular del Sistema Nacional de Medios Públicos, con rango de ministro, Hernán Lombardi. El ex titular de la cartera de Turismo de Fernando De la Rúa lo aseguró en el programa Intratables (América), el pasado viernes. El funcionario había sido consultado sobre la deuda del Estado nacional con el diario Tiempo Argentino y respondió de esta manera. Se trata de la primera voz pública del ejecutivo nacional que rompe el silencio impuesto por el jefe de Gabinete Marcos Peña sobre el tema. El mensaje del titular de los medios estatales, reconocido puertas adentro de la Rosada por reclamar despidos masivos, deslizó una señal distinta a la indiferencia que prodiga el ministerio de Trabajo desde que estalló el conflicto, que encuentra a los trabajadores resistiendo el vaciamiento desde diciembre pasado (se les adeudan más de tres meses de sueldo y un medio aguinaldo).
El funcionario prometió que en breve se volverá a poner en funcionamiento la pauta publicitaria del Estado y que en ese momento se clausurarán las deudas con muchos medios, incluidos Tiempo Argentino. De cumplirse la palabra de Lombardi, que se alínea con los reclamos de los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América, el Gobierno mostraría por primera vez una actitud favorable a los trabajadores. Lombardi también aseguró que se solidariza con los trabajadores que no cobran, pero que la culpa no es del presidente Mauricio Macri, sino de “empresarios que se beneficiaron con la pauta y después no quisieran sacar dinero de su bolsillo para los trabajadores”.
El funcionario se refirió al conflicto en Tiempo Argentino y Radio América en una visita al programa Intratables, conducido por Santiago del Moro. Allí el propio conductor, Paulo Vilouta y Jonatan Viale le preguntaron a Lombardi sobre la deuda del Estado con estos y otros medios y sobre la respuesta que el Gobierno daría para paliar la situación de los trabajadores.
Lombardi expresó que la voluntad del Gobierno es consolidar un sistema de medios que articule medios privados y públicos. “Necesitamos medios privados potentes, sustentables. ¿Con pauta del Estado? Sí. Pero que no vivan exclusivamente de ella. Le tenemos que dar mucha importancia a los medios del interior. Tenemos un sistema de medios muy centralizado”, sostuvo.
Pero el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos también advirtió: “¿Qué va a pasar después que pase todo este cimbronazo? La pauta tiene que ejecutarse no con la discrecionalidad del poder, sino con un sistema que sea regulado. ¿Regulado a la audiencia? No porque sino favorecés sólo al más grande. Pero regulado según la sustentabilidad. No puede ser que existan medios que sólo vivan de las pautas del Gobierno porque terminamos en estas trampas”.
El mensaje de Lombardi no es casual: desde que comenzó el conflicto, los trabajadores del diario iniciaron gestiones formales en los gobiernos nacional y de la Provincia de Buenos Aires para que ambas administraciones no efectúen pagos millonarios a cuenta de las empresas que Sergio Szpolski, Matías Garfunkel y Mariano Martínez Rojas dicen haber comprado y vendido. Las gestiones continuaron también en la Ciudad de Buenos Aires.
Hasta ahora, tanto la Secretaría de Comunicación Pública de la Nación, como la Secretaría de Medios bonaerense se comprometieron a frenar los pagos. Mientras tanto los trabajadores avanzan en una fuerte ofensiva judicial para embargar las cuentas adeudadas.
En medio de las gestiones la única repartición que ha ignorado todo tipo de respuesta es la porteña, a cargo de Marcelo Nachon, que sigue sin contestar ninguna iniciativa al respecto, aunque su área multiplicó la publicidad a favor de Szpolski antes de que vendiera el diario.
Mientras los funcionarios de Horacio Rodriguez Larreta siguen haciendo mutis por el foro, los integrantes de la Comisión de Comunicación Social de la Legislatura Porteña presentarán pedidos de informes y acceso a la información pública para que funcionarios como Nachon expliquen cuanta publicidad le contrataron a los vaciadores y por qué se niegan a frenar los pagos a empresarios que llevan tres meses sin pagar.
En el caso de la Provincia, ante los pedidos de la comisión interna del diario, el funcionario Mariano Mohadeb informó que la gobernadora María Eugenia Vidal decidió no pagará las cuentas que los empresarios buscan obtener a cualquier precio, una estrategia que Szpolski y Martinez Rojas también desplegan a nivel nacional, donde también se encontraron con el mismo freno. «

La visita de trabajadores de Conectar Igualdad

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Llegaron hasta la redacción de Tiempo Argentino y participaron de la radio abierta en la puerta de Amenábar.

 

Los ojos color cielo de María Jimena Méndez no tienen el brillo que deberían. Su mirada está triste, como las de Noelia Expósito, Dana Borzese y Marcos Domínguez, cuatro trabajadores del programa Conectar Igualdad que se acercaron hasta la redacción de Tiempo para bancar nuestra lucha y también para contar que hoy ellos están envueltos en una gran incertidumbre porque peligran sus fuentes de trabajo. La idea que se empezó a llevar a cabo a partir de abril de 2010, cuando se creó Conectar Igualdad a través del Decreto Nº 459/10 de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, hoy está por desaparecer. Ese programa, que no sólo servía para que cada alumno y docente de escuelas públicas secundarias y de educación especial tuviera una netbook, sino que también servía para elaborar propuestas educativas que favorezcan su incorporación en los procesos de enseñanza y aprendizaje, está por desaparecer.
Desde diciembre se encuentra en una situación crítica, con empleados que están sin cobrar y peor aún, no saben si volverán a hacerlo. Sí, algo muy parecido a lo que ocurre con los trabajadores de Tiempo Argentino y algunos otros del Grupo 23. “Hoy somos 60 trabajadores del equipo nacional del Conectar Igualdad directos, pero este problema impacta en más de mil trabajadores en todas las jurisdicciones. Las provincias que hoy quieran continuar implementando un programa parecido lo harán solo aquellas que puedan hacerse cargo de los costos, y entonces se generará una desigualdad entre las provincias más fuertes y las que menos recursos propios tengan”, cuenta Dana con tanta impotencia. Su lucha es la nuestra, la de todos quienes desde diciembre sólo ven peligrar sus fuentes de trabajo. «

 

La situación en una dependencia de la Secretartía de Derechos Humanos

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Trabajadores de Tiempo Argentino acercaron ayer su solidaridad a los despedidos de la Dirección Nacional de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad y del Centro Ulloa, dependencias de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
Desde el 11 de marzo, los trabajadores de ambas dependencias, que funcionan en Esmeralda 138, están en estado de asamblea permanente ante nuevos despidos realizados con una “metodología perversa”: de manera discrecional, los empleados se enteran de su despido al no poder ingresar el usuario en sus computadoras y deben recorrer diferentes dependencias del Ministerio de Justicia para buscar información sobre su propia situación laboral.
Durante la jornada, que se extendió entre las 10 y las 16, pasaron por allí víctimas del Terrorismo de Estado, que reciben asistencia del personal del Ulloa en los juicios por delitos de lesa humanidad, así como gremios y trabajadores de otras dependencias que también han sido despedidos.
En conferencia de prensa, los trabajadores de la Dirección y del Ulloa exigieron la inmediata reincorporación de los despedidos, rechazaron el vaciamiento del Estado Nacional y denunciaron que estos despidos “demuestran una clara intención del Gobierno Nacional de desguace de las políticas públicas en materia de derechos humanos”. «

La asamblea de Tiempo y sus comisiones ya preparan la edición especial del 24 de marzo

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Luego de una intensa deliberación los trabajadores ratificaron su decisión de editar en papel 30 mil ejemplares del diario para ser vendidos durante la jornada de lucha que conmemorará los 40 años del golpe de Estado de 1976. Antes de escribir el primer caracter ya está garantizado el cobro de
9 mil ejemplares a través de la preventa a sindicatos, partidos políticos y organizaciones sociales.

El desafío es inmenso. Después de dos ediciones que fueron publicadas en el sitio web poficial, ahora los trabajadores de Tiempo Argentino que editan este boletín que ya lleva casi 40 números y que ocupan la redacción del diario hace otras tantas noches en custodia de los instrumentos de trabajo ratificaron la resolución de sacar una edición impresa de, casualmente, 30 mil ejemplares.
La iniciativa busca, nuevamente, desafiar el lock out de la patronal que ya no imprime el diario desde el 5 de febrero y mantener la visualización del conflicto que se mantiene firme a pesar del ninguneo del gobierno en general y del Ministerio de Trabajo en particular.
Para eso se pusieron en pie cuatro comisiones que ya comenzaron a trabajar y que tienen el objetivo de organizar su impresión, sus contenidos, analizar aspectos legales de la situación del conflicto y el financiamiento a través de una campaña de pre venta dirigida a sindicatos y organizaciones políticas y sociales, así como su distribución y venta en la propia jornada.
En la edición, de 16 páginas, participarán todas las secciones que conforman el diario referenciadas en una consigna unificadora: “El trabajo es un derecho humano”. Desde esa perspectiva unificadora harán su aporte los periodistas de espectáculos, de deportes, de política, de economía, internacionales, sociedad, policiales e investigaciones. Además, claro, los compañeros de fotografía que preparan secciones de foto periodismo documental y los diagramadores y diseñadores que pondrán lo mejor de sí para poner de relieve que, mientras luchan por sus salarios y la defensa de sus puestos de trabajo, también son capaces de hacer, con pasión y dedicación, un diario con contenidos de calidad.
La edición se referenciará en todas las movilizaciones que se realizarán ese día publicando 40 testimonios de dirigentes de organismos de derechos humanos y organziaciones políticas, sociales y estudiantiles.
A lo largo de sus 16 páginas se podrán leer entrevistas a dirigentes de los organismos de derechos humanos como Madres, Abuelas, Hijos y Familiares; una investigación sobre el desmantelamiento de las políticas de derechos humanos operado en apenas 4 meses por el gobierno de Mauricio Macri, una cobertura sobre el significado de la llegada del presidente de los Estados Unidos Barack Obama a la Argentina un día antes de la jornada, una nota sobre la brutal ofensiva de despidos en el Estado y otras tantas que buscarán vincular la lucha de los trabajadores del G23 con el contenido de la jornada.
El día viernes por la tarde se reunieron las comisiones para organzair los detalles en la redacción.
Lo primero que se informó es que, en pocas horas, ya se habían logrado los compromisos de pre venta del diario por un número de casi 9 mil ejemplares. Sindicatos, organizaciones sociales y hasta el intendente de un municipio de Tucumán ya reservaron parte de la tirada. Los costos, ya están cubiertos.
Esas organziaciones, claro, tendrán reservada una página de la edición impresa con los agradecimientos del caso puesto que, sin ellas, la inciativa hubiera sido imposible.
El entusiasmo entre los trabajadoires crece y lo recaudado servirá para que los trabajadores de Tiempo puedan llevar a sus casas un mango fruto de su trabajo, de su labor periodistica que es lo que más desean y tienen derecho a realizar.
Luego, el resto de las comisiones empezaron a organizar la distribución y la venta. En logística, casi 20 trabajadores debtieron acaloradamente acerca de los mejores mecanismos de distribución y de funcionamiento durante la jornada.
Así desde las 8 am se instalarán diez gazebos identificados con banderas que dirán “24 de marzo de 2016: Vuelve Tiempo Argentino, de los trabajadores”. Se ubicarán a lo largo de todo el recorrido que va desde Congreso a la Plaza de Mayo e incluso uno en Diagonal Sur y Perú y otro en Diagonal Norte y Florida donde se buscará llegar a vender la totalidad de la tirada.
El remanente, si lo hubiera, será ubicado en los kioscos de diarios según el compromiso ya asumido por el sindicato de canillitas. «

 

El lunes vence la conciliación obligatoria en CN 23

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Es por el conflicto que terminó con 118 trabajadores de prensa despedidos por el Grupo Indalo.

El lunes es un día clave para más de medio centenar de los trabajadores del canal de noticias CN23, ya que vencerá el plazo de la conciliación obligatoria dictada por Ministerio de Trabajo dictaba a raíz de los 118 despidos producidos hace 20 días. Al mediodía del primer día hábil de la próxima semana en la sede de Callao de la cartera laboral, se desarrollará la última audiencia, en la que los delegados del Sindicato Argentino de Televisión, SATSAID, buscarán una solución a los trabajadores que aún no fueron reincorporados.
Tras la venta de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel, que pasó a tener un porcentaje minoritario del Grupo Indalo, luego de además cederles el diario gratuito El Argentino y el 50% de FM Vorterix, la nueva patronal despidió a 118 trabajadores, que conformaban más del 60 por ciento de los trabajadores del canal. Tras las audiencias y negociaciones, los delegados de CN23 lograron la reincorporación de 11 trabajadores durante la semana pasada y otros 18 en esta semana. De esta forma se sumaron a las actividades de los 43 empleados que siguieron trabajando en el canal y que hicieron posible que el medio siguiera emitiendo de manera precaria, en clara demostración respecto a la imposibilidad de desarrollar contenidos como una señal de cable lo requiere.
Incluso pese a rumores y notas periodísticas de los medios dominantes y competidores de CN23, desde la representación de los trabajadores confían en poder ampliar la lista de reincorporaciones en la audiencia de este lunes y conseguir así que el conflicto se resuelva a favor de los empleados despedidos.
Si bien la audiencia terminará de definir la situación de los trabajadores, la discusión desde el inicio del conflicto y a futuro que están llevando adelante los trabajadores, es la operatividad del canal. Ya que la cantidad de trabajadores, fue uno de los argumentos utilizados por Indalo para tomar la drástica medida que dejó prácticamente desguazado de personal, al canal de noticias. «

 

“Es grave lo que pasa, pero más grave es lo que se silencia”

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Víctor Hugo participó de la cuarta emisión de la radio abierta de América y Tiempo Argentino. Se sumó a la lucha de los trabajadores con una consigna clara: “Necesitamos voces que reproduzcan las de miles y miles que acallan”. También estuvieron Horacio Fontova ofreciendo sus canciones y Adrián Sttoppelman matizando el atardecer con un poco de buen humor.

 

“Es un chiche la radio”, dijo entrecerrando los ojos y ofreciendo su mejor sonrisa. Más de dos centenares de oyentes se había llegado hasta la puerta de la emisora y de Tiempo Argentino, donde Radio América levantó un estudio muy particular, desde el que se emitió la cuarta radio abierta en lo que va del conflicto. Esta vez, el protagonista central de la jornada fue Víctor Hugo Morales, quien previamente recorrió las instalaciones, para luego mostrar su admiración frente al micrófono.
El uruguayo lo manejó con su habitual soltura y compartió la locución con Matías Colombatti, del staff de la radio. “Lo que hacen es formidable”, fue su frase para asociarse de inmediato al sentimiento imperante. Fue él quien en un principio hizo un llamamiento a las autoridades nacionales para que intervengan en el conflicto, con frases como: “El poder tiene que hacer el bien y el bien es tallar a favor de los trabajadores. Es como si el ministerio de Salud dejara volar por los aires a un hospital privado porque los patrones no lo supieron mantener. Yo les digo: acá hay un capital extraordinario que están dejando morir; ya ganaron el gobierno, ahora sean buenos ganadores y no acallen estas voces”.
En cada corte, decenas de manos trataban de palmearlo, le requerían autógrafos, le proponían selfies, le brindaban su admiración y su gardecimiento por seguir impulsando las ideas que el actual gobierno pretende desterrar de un plumazo. Víctor Hugo, convertido por ese tránsito suyo de los últimos tiempos, en una especie de rock-star, en todo momento intentó retribuir ese afecto y se prestó a cada requerimiento.
Cuando otra vez se abría el mocrófono, tiró su habitual arsenal: “Lo que esta pasando en la actualidad en la Argentina es muy grave, se está destruyendo lo que se construyó con tanto esfuerzo. Pero si se quiere, más grave aún es lo que se silencia, encorsetando, aplastando a la prensa que no es adicta, para que no quede una sola voz que se enfrente a este sistema que quieren implementar. Poco a poco logran cerrar todas las bocas de expendio de la información”.
El propio Víctor Hugo presentó las voces de los trabajadores de la radio y del diario, y también lo hizo luego con algunos invitados. Con él llegaron Adrián Sttoppelman -quien cuando el uruguayo dejó su puesto, primero aseguró que “la empresa no es de Szoplski sino de los trabajadores, como todas las radios lo son”, y luego amenizó la salida al aire con un festejado rato de humor- y uno de sus discípulos dilectos, Matías Canillán, a quien también echaron de Continental, junto a un grupo de compañeros, cuando le quitaron el micrófono al uruguayo.
A poco de comenzar la radio abierta, Víctor Hugo advirtió la presencia de Claudio Villaruel y de Bernarda Llorente. Luego de bromear sobre los sanguches y las bebidas que estaban consumiendo, los invitó a formar parte del panel. Ellos dos, hasta fines del año pasado emitieron por radio América una tira periodística llamada “Detrás de lo que vemos”.
Villaruel instó a que “nadie diga que esto es ilegal, lo ilegal es no pagarle el sueldo a los trabajadores”. Mientras que Llorente llamó a “obligar al gobierno a ampliar los márgenes democráticos como prometió”, y luego aseguró que “un política estatal no es distribuir la pauta por el rating sino todo lo contrario y trabajar para que haya la mayor cantidad posible de voces”. Admitió finalmente que “la manera en que se resuelvan estos conflictos van a marcar la pauta de lo que se viene. Por eso es tan trascendente mantenerlos vivos”.
Cuando ya el atardecer hizo necesario que se prendan los reflectores, llegó el turno de Horacio Fontova, un habitual compañero de los trabajadores en lucha, desde hace muchos años, quien ofreció un recital con sus más populares canciones lo que calentó aún más el clima festivo que reinaba en plena calle Amenabar.
La continuidad de la música, los choripanes, las empanadas, y fundamentalmente las muestras conmovedoras de solidaridad de los oyentes y de los vecinos, no se acalló hasta bien entrada la noche…