“Hay un grado tal de alcahuetería que le dan a Magnetto más de lo que pide”

Por Ricardo Gotta – 12 de Enero de 2016

Apenas horas después de haber sido echado de la radio en la que trabajó durante 30 años, entre miles de reportajes, se mostró agotado pero con la elocuencia y vehemencia de siempre.

-Tu caracterización de ese mes, en todo momento, no pudo ser más crítica. Ahí parece estar la clave para que quisieran acallar tu voz.
-Medios de comunicación que tienen que alinearse al comportamiento que tiene en sus manos, una pauta publicitaria como nunca tuvo nadie. Concentran la de la CABA, la provincia y la Nación. Un poder económico devastador por cómo los medios dependen de esa pauta. Las radios viven de la pauta, porque la publicada privada es muy mezquina y se afinca fundamentalmente en la tevé; perdió muchísimo frente a los canales de cable por una traición de ARPA que permitió que esos canales que nacieron para vivir de los abonados, vivieran de la publicidad. Y radios que eran un formidable negocio como Continental, fueron declinando. Los medios se tienen que alinear y necesitan tener el control editorial, como nunca. No pueden sostener a esos periodistas que somos capaces de salirnos por completo de lo que son los cánones, los códigos, de la dirección editorial de cada emisora.
-Vos funcionaste así, allí, durante 30 años.
-Pero estamos ante un gobierno que se lleva todo por delante. En enero, no es casualidad, están negociando la pauta.
-¿Sospechás que la medida surgió de la radio como muestra de obsecuencia, o llegó una orden desde el gobierno?
-Tengo la convicción moral de que es una decisión del gobierno. Dijo que iba a cortar con determinados programas. Lo viene anunciando hace muchísimo. Yo, en radio, vengo a ser lo que significaba 678 en la televisión. Una vereda de enfrente, que no coincide con las prácticas neoliberales y es crítico. Es imposible que no hayan incidido en la decisión. Y sería más grave si ellos no lo hubieran hecho. Porque basta tomar el aroma de lo que está ocurriendo, percibir los riesgos de la realidad si no te alineás. Es lo peor que puede suceder: que ni siquiera te tengan que decir qué es lo que tenés que hacer… ¿Tengo que demostrar el alineamiento de los medios cuando Telesur debió salir a cubrir lo que no hacen los medios argentinos?
-Como pasó hace décadas con Radio Colonia.
-Es pavoroso.
-¿Te sorprendió la medida? ¿No te la esperabas?
-Sí, me sorprendió. Es innecesaria. Me queda un año de contrato. Mirá la impaciencia que tienen. Es el programa más escuchado de la radio. Ni ese argumento tienen. Se tomaron de Competencia, pero mintiendo de extremo a extremo. Sólo se relaciona con algo que sucedió antes de las elecciones. Muy afectado mi salario por lo que Magnetto me saca (NdR: el embargo producto del fallo a favor de Cablevisión por la trasmisión de Boca-Real Madrid del año 2000) por el fallo vergonzoso de la justicia de Lorenzetti. Estoy viviendo con la tercera parte de mi salario. Le dije: ayúdenme para que recupere una parte. Si no, páguenme todo el año y me voy… Luego vino el resultado de las elecciones y me llamaron para ofrecerme 7 millones de pesos para que me vaya: ahí percibo que algo feo se está cocinando y declino el ofrecimiento. Por amor a la profesión y a mi responsabilidad profesional que me define en los valores que creo poseer. Lo hablé con mi familia y me avalan: ya no me podía ir, porque ya no soy dueño de mí mismo, sino que funciono dentro de un colectivo que tiene una ilusión de dar pelea, de confrontar con lo que está sucediendo, y decido quedarme.
-¿Considerás que la propia audiencia te puso en ese rol?
-Me cuesta decirlo. Hay mucha gente que me cree, mucha que me estima, que me da un afecto muy superior al que merezco. Esa gente no merece que se la deje sin una de las voces que de vez en cuando, o muchas, dice lo que esa gente quiere oír. La gente quiere información, con un análisis que se parezca un poco a la otra campana del predominio bestial y brutal que hemos padecido durante estos años desde quienes fijan la agenda. A veces los periodistas ocupamos un lugar que nos excede. Y en esta pérdida de diversidad y pluraridad que padece la democracia argentina, hay voces que no pueden ausentarse. Y estoy dispuesto a no ausentarme, a seguir dando testimonio, con la autoridad que me dan mis hijos y mis nietos argentinos, aunque yo haya nacido en otro suelo. Me asiste el derecho y me lo dan millones de personas.
-Tu histórica pelea con el Grupo Clarín te pasa factura.
-El comportamiento del gobierno es penoso. Hay un grado de alcahuetería, que son capaces de darle a Magnetto, porque los ha puesto en este lugar, algo que excede lo que el propio Magnetto necesita. No necesita que den por terminada la Ley de Medios porque él no la respeta con su enorme poder.
-No la respetó nunca.
-No. Va de cautelar en cautelar y listo. Le están dando más de lo que Magnetto pide. Las maniobras de poner a todos los funcionarios de Clarín en zonas sensibles del gobierno, como Quintana, en Jefatura de Gabinete, o Cabrera, el ministro de Producción. Han sido extraordinariamente obedientes. Cada vez que tomen una decisión se va a notar que es Clarín. Llevarse por delante al Congreso, burlarse de él. Macri dijo el primer dia de gobierno que no quería una justicia macrista y lo primero que hace es mandar dos jueces propios. O el fallo favorable de las escuchas en función de un juez como (Sebastián) Casanello, que sabe que se tiene que alinear.
-Caratulaste al “país atendido por sus propios dueños”.
-El poder real ahora con el poder político. Como sucedió siempre. Para eso les servía la democracia. Menem o De la Rúa les da lo mismo. Pero Alfonsín, los Kirchner, eran gobiernos que le dieron enorme trabajo a las corporaciones. A la Iglesia, Alfonsín le sacó la Ley de Divorcio; a los militares, los metió presos, hasta las lamentables Obediencia Debida y Punto Final, que fueron factores de un gobierno debilitado que debió ceder; trató de democratizar los sindicatos… Ni hablar cómo el gobierno de los Kirchner tocó esas corporaciones. Tal vez un día intentarán cambiar a Macri por Massa, o por Lorenzetti, que se imaginaba a sí mismo como presidente… A cualquiera pueden poner. El poder político es muy inferior al poder real, pero si ni siquiera le dan batalla…
-¿Cuál es el horizonte que vislumbras?
-Un mes de gobierno de Mauricio Macri es una amplia demostración de lo que la derecha es capaz de hacer aquí y en cualquier parte. Están enloquecidos y comportándose como un elefante en un bazar, presumo que queriendo aprovechar enero, con 2 millones de argentinos en Brasil y otros millones por ahí… aunque haya decaído el turismo con la inflación que desataron. Pensaron: vamos a hacer ahora todo lo horrendo que hay que hacer. Porque haciendo 20 cosas por día, se devoran unas a las otras. Después persistirá algún tema, pero otros van a quedar instalados, porque no se puede debatir todos los días en el Congreso o ir a la plaza. Habrá un fenómeno de olvido.Habrá un fenómeno de olvido o substitución de episodios traumáticos para la sociedad, como dice Chomsky. Van a tener todo hecho en marzo: preparan las condiciones para llevar adelante un gobierno represor que va a afianzar las desigualdades, disparar nuevas, con lo que los indicadores bastante aceptables de gobiernos anteriores serán dilapidados. Eso necesita de represión y de periodismo alineado y obediente.
-Lo conocías bien a Macri.
-Pensaba que iba a ser servil con Clarín. Pero no tanto. Se les fue la mano. Magnetto en cualquier momento lo llama y le dice: “Afloje, estamos bien, no es necesario No muestre que me dio la llave, por favor, serenesé…” Porque el gobierno de Macri fue un avance de topadora, llevado a cabo por un hombre al que conozco de hace rato, de antes de que sea presidente de Boca. Es con el hombre de la política con el que mejor diálogo tuve siempre. Con el que más almorcé. Por la relación de simpatía que nos teníamos, me ofreció ser el Secretario de cultura de la Ciudad cuando asumió: por supuesto, inaceptable. Tuvimos discusiones lindas, en buen tono. La última, tras una hora de charla, de pronto me preguntó: “Victor Hugo, ¿qué esta pasandoqué tiene esta actitud tan negativa conmigo?” Respondo: usted sabe lo que pasa, lo que pasa es Magnetto. Le dio todo: le dio Boca, el Colón, las computadores, que tuvo una licitación que la escribió Cabrera, a la medida de Clarín. Cabrera que ahora es ministro de Producción. Es espantoso. Como el desembarco de los CEOs en los ministerios. Lo de la UIF es inadmisible: abogados que son acusados por la UIF pasan a ser los conductores de la UIF.
-Macri siempre fue el mismo.
-No es así. Quiere mostrar fortaleza en un lugar donde antes había una mujer muy fuerte, fuertísima, en un mundo de varones. Pensará que llegó la hora de ponerse los pantalones. Pero puso las dos piernas en una sola manga. Se dio un baño del poder surealista, omnipotente, impúdico que tienen los grupos corporativos dominantes, en particular los mediáticos. En nombre de eso se permite hacer el ataque tan feroz contra las instituciones.
-Víctor Hugo, ¿con vos, ahora qué…?
-Tengo que serenarme. Estoy bajo los efectos de una nota tras otra. De la excitación que eso provoca. La invitación de mañana (por hoy) en la Plaza, que no puedo faltar. Cuando pasen los días, como en todo drama (para mí, esto seguramente lo es) vendrá el duelo de sentirme vacío, de sentir esas horas de vida ocupada con tanto entusiasmo, con tanta adrenalina, durante más de nueve años. Mi vida está hecha entre las seis y la una por un programa de radio que he vivido con una plenísima libertad.

 

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