La persistente lucha de los trabajadores obligó a la empresa a dar la cara

El último jueves, la abogada del empresario Martínez Rojas no pudo eludir la audiencia espontánea que ordenó la cartera laboral luego del encuentro que mantuvo con los trabajadores de Radio América. Los detalles de una inflexión que puso en aprietos a la estrategia vaciadora de un presunto nuevo dueño muy parecido al anterior.

El jueves 4 de febrero los trabajadores de Tiempo Argentino, movilizados frente a los oficinas del Ministerio de Trabajo ubicadas en Callao 124, forzaron una audiencia con la nueva patronal, Grupo M Deluxe. El empresario Mariano Martínez Rojas estuvo representado por la abogada María Luisa Paonessa, quien no pudo eludir una reunión espontánea ordenada por la cartera laboral. Un rato antes, los delegados de Radio América habían firmado un compromiso de pago de los salarios y aguinaldos que la empresa incumplió al día siguiente. Tampoco pagó al cierre de esta edición, por lo que se mantenía un tono monocorde en la frecuencia 1190 como acto de protesta.

Las comisiones internas de la radio y el diario habían acordado ingresar juntas al edificio. En la calle, acompañaba el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) y cientos de trabajadores que cortaron la totalidad de la avenida. Si bien la empresa se vio obligada a sentarse a la mesa con los delegados y la mediación oficial, no entregó ninguna respuesta a las demandas.

Cuando a la abogada Paonessa se le preguntó cómo pagaría las deudas que mantiene con los trabajadores, respondió que no tenía ningún mandato de su cliente Martínez Rojas y que recién podría dar fechas de pago el miércoles 10 de febrero. Después de varios intercambios, en los que la parte patronal se mantuvo en su posición, la funcionaria del Ministerio de Trabajo intimó a la empresa a que pagara los salarios el día siguiente, algo que nunca sucedió.

Los trabajadores de prensa de Tiempo Argentino no perciben remuneración alguna, ni el segundo aguinaldo de 2015, hace 60 días. Sin embargo, la redacción mantuvo a Tiempo en la calle a pesar de no recibir sueldos, los salarios, y fue el presunto empresario Martínez Rojas el que decidió “no imprimir el diario hasta que termine el conflicto”. Una explicación extraña: el conflicto se solucionaría si Martínez Rojas paga al fin lo que debe a los trabajadores. Pero no lo hace y mantiene a los periodistas, fotógrafos, diagramadores, correctores y dibujantes en un limbo. La nueva audiencia entre los delegados de Tiempo y Martínez Rojas está prevista para el próximo miércoles en las oficinas de Callao. Allí la empresa deberá explicar cómo cumplirá sus obligaciones.

Luego de la movilización del Sipreba, que contó con el apoyo del Partido Obrero, el PTS y el FPV, los trabajadores resolvieron, por unanimidad, quedarse en el diario en el marco de un plan de permanencia ininterrumpida para resistir al lock out patronal que ya había sido denunciado en la audiencia con el Ministerio de Trabajo.

El miércoles 10 de febrero la patronal de Tiempo tendrá que explicar ante el Ministerio cómo cumplirá con sus obligaciones.

Texto publicado en el boletín de los trabajadores de Tiempo Argentino.

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